Alimentación M. Asun

Jose Mari y Maria Asun Polo, propietarios de Alimentación M. Asun

“La digitalización es uno de nuestros mayores retos"

Jose Mari y Maria Asun Polo son marido y mujer y están al frente de “Alimentación M. Asun, un pequeño comercio situado en la calle José María Usandizaga del barrio de Beraun de Errenteria especializado fundamentalmente en la venta de frutas y verduras.

Desde Bizi Errenteria hemos contactado con ambos y nos han contado, entre otras cosas, cómo están viviendo esta situación tan especial y los retos a los que, en su opinión, se enfrenta el pequeño comercio. Es Maria Asun, en este caso, la que responde a nuestras preguntas. 

– Son muchos los comercios llenos de historia que nos encontramos en Errenteria. ¿Cuál es la vuestra? 

Nosotros somos la segunda generación al frente de “Alimentación M.Asun”. Es una pequeña tienda situada en el barrio de Beraun que abrió sus puertas hace ya 50 años, de la mano de mis padres.

Nosotros llevamos ya muchos años también haciéndonos cargo del negocio y hemos vivido de todo, momentos buenos y menos buenos, pero desde luego que nunca hemos visto nada como este último año que nos ha tocado vivir. 

-¿Cuál es exactamente vuestra especialidad? ¿Qué tipo de productos ofrecéis?

En la tienda vendemos un poquito de todo: fruta, pan, dulces, tenemos charcutería, bebida, algunos productos de limpieza… Pero se puede decir que nuestra especialidad es la fruta y la verdura. 

-¿Y qué tipo de productos vendéis más?

Además de la fruta y la verdura, también funciona muy bien la charcutería, ya que en todos los casos trabajamos con muy buena calidad y buen precio. 

-¿Es posible mantener esa calidad en esta situación que, como dices, nos ha tocado vivir? ¿Os encontráis con muchas dificultades a la hora de seguir trabajando con vuestros proveedores habituales?

La primera fase de la pandemia fue estresante y agotadora. Trabajamos con mucha tensión, ya que teníamos que movernos muchísimo para conseguir los productos que queríamos. Muchos de nuestros proveedores tenían dificultades y, por lo tanto,  nos fallaron en varias ocasiones. En esos casos tuvimos que acudir a almacenes donde algunos de los productos que ofrecemos estaban a su vez agotados y, por lo tanto, eran muy difíciles de conseguir.

Todo esto nos descolocó mucho, tanto a nosotros como a los clientes. 

Además, había gente con mucho miedo, ya que nuestra clientela es fundamentalmente mayor y de riesgo. 

Es cierto, sin embargo, que se notó a su vez afluencia de clientela no asidua a la gente y notamos que mucha gente se notaba cómoda en nuestro comercio, tanto por el trato personal ofrecido como por el modo en el que nos organizamos en el que no se juntaba mucha gente dentro de la tienda. 

¿Y esa tendencia de clientela nueva se ha mantenido en el tiempo?

La verdad es que no… Con el paso del tiempo yo creo que esa gente nueva que se acercó en aquel momento se ha ido relajando y ha vuelto a su rutina de compra en los centros comerciales y se ha ido olvidando de la tienda del barrio.

Los que sí siguen viniendo son los y las clientas de toda la vida que son, precisamente, los que nos mantienen y quienes aprecian lo bueno que es tener una tienda de confianza al lado de casa. 

-Ahora, sin embargo, estamos otra vez en una situación delicada. ¿Creéis que las limitaciones de movimiento han influido nuevamente en que la gente consuma más en el barrio? ¿Se nota ese incremento en “la vida de barrio”?

Ahora sí. Ahora  que hay nuevas limitaciones, se nota un poco que la gente se mueve menos y que consume un poco más. 

-¿Y los hábitos de consumo han cambiado? ¿Habéis incorporado nuevos productos en vuestro establecimiento?

-No hemos incorporado nuevos productos, pero hemos visto cómo ha incrementado la venta de ciertas cosas en momentos concretos. Por ejemplo, lo que se vendió mucho más durante el primer confinamiento fueron los productos de limpieza y de desinfección y también la bebida, como ahora. Cuando la hostelería cierra, la gente bebe en casa y compra la bebida en las tiendas y en el supermercado. 

-¿Cómo definirías el pequeño comercio? ¿Cuáles son esas ventajas de tener una tienda de confianza cerca que habéis comentado?

Los principales valores del comercio pequeño son, la cercanía en el trato, la confianza, la especialización, el producto local. Nosotros conocemos los gustos de nuestros clientes y les traemos lo que nos piden. Confían plenamente en nosotros al comprar nuestros productos.

Y es que, sin duda, el pequeño comercio debe existir porque da vida a las calles del pueblo, es una opción buena, inmediata y cercana en cualquier momento que se necesite, sin tener que desplazarse mucho…Comprando en el pequeño comercio, además, apoyamos nuestra economía y reinvertimos en nuestro pueblo. 

-¿A quién creéis que es más necesario hacer llegar ese mensaje de concienciación?

La gente joven tiene más hábito de compra en hipermercados y me temo que esa es la gran asignatura pendiente: concienciar a los jóvenes que hay que comprar en el comercio local. Valoran otros aspectos y no tanto el tener una tienda al lado de casa. Quizás es porque tienen más facilidad de movimiento y su hábito también es hacer una compra grande para mucho tiempo.

Durante el confinamiento, sin embargo, sí que notamos una mayor afluencia de clientes más jóvenes, ya que no podían ir a los hipermercados.

-Por lo tanto, ¿cuáles son los principales retos a los que creéis que se enfrenta el pequeño comercio en el futuro más cercano?

Nuestro reto principal es hacernos más visibles, principalmente ante lo comentado, ante el cliente más joven. Insistimos en que  creemos que los hábitos de consumo han cambiado mucho en las nuevas generaciones y hoy en día cuesta mucho “captar” este tipo de cliente en nuestro gremio.

-¿Y la transformación digital?

Sin ninguna duda, uno de nuestros grandes retos es la digitalización. Nosotros utilizamos Facebook para darnos a conocer y mediante whatsapp también cogemos pedidos a clientes que así lo requieren. Pero, a su vez, como hemos comentado antes nuestra clientela es más bien de edad avanzada y, por lo tanto, no son asiduos en las redes sociales. Algo que sí hemos puesto en marcha a raíz del confinamiento es la posibilidad de pago con tarjeta de crédito que antes no nos solicitaban y ahora cada vez más.

-Antes de finalizar, nos encantaría saber qué opináis de la iniciativa Bizi Errenteria puesta en marcha por el Ayuntamiento…

La iniciativa Bizi Errenteria me parece excelente, ya que nos ha dado a los pequeños comercios mucha visibilidad, la oportunidad de hablar de nuestros problemas y  de sentirnos apoyados. Nos ha dado un impulso en estos difíciles momentos que estamos viviendo.